Rigor, colaboración y urgencia
para un futuro mejor

Un diagnóstico es el inicio del camino, no el final

Con ACTA2 o MSMDS, recibir un diagnóstico puede tardar años y, cuando por fin llega un diagnóstico, no termina la travesía. Empieza otra carrera: la de buscar cuidados adecuados, compartir conocimiento y acelerar la investigación.

En Qué Pupilas trabajamos para que ese camino no sea solitario, y para que la esperanza de hoy se convierta, mañana, en tratamientos efectivos y (ojalá) en una cura.

Misión

En Qué Pupilas trabajamos con objetivos muy concretos: Impulsar la investigación sobre el MSMDS y ACTA2, difundir información en español y apoyar a las familias afectadas, para que cada paciente tenga acceso a un diagnóstico temprano, tratamientos adecuados y una mejor calidad de vida.

Pupilota sosteniendo un corazón como símbolo de la misión de Qué Pupilas
Pupilota soñadora pensando en un futuro mejor para todos los que son como ella.

Visión

Soñamos con un futuro en el que las enfermedades relacionadas con el gen ACTA2 dejen de ser desconocidas.

Queremos que sean reconocidas a tiempo, que existan protocolos claros y que los niños y adultos diagnosticados tengan acceso a opciones terapéuticas efectivas.

Sobre todo, soñamos con un futuro donde ninguna familia se sienta sola y cada paso en la investigación acerque la esperanza de una cura.

Valores

  • Compromiso
    Trabajamos con constancia para mejorar la vida de quienes conviven con el MSMDS.

  • Cercanía
    Escuchamos y acompañamos a las familias con empatía y respeto, porque sabemos lo que significa recibir un diagnóstico inesperado.

  • Colaboración
    Unimos esfuerzos con investigadores, médicos y entidades afines, convencidos de que juntos multiplicamos el impacto.

  • Transparencia
    Gestionamos cada recurso con honestidad y rendición de cuentas, porque la confianza es la base de todo avance.

  • Esperanza
    Creemos en la ciencia, en la unión de las familias y en la solidaridad como motores de cambio.

 

Pupilota hace la señal del amor con sus manos como muestra de los valores de Qué Pupilas

Cada familia que se suma, cada médico que aprende y cada apoyo que recibimos nos acerca a nuestra meta: diagnósticos tempranos, tratamientos efectivos y la realidad de una cura.