Diagnósticar MSMDS: un reto médico
El Síndrome Multisistémico de Disfunción del Músculo Liso (MSMDS) es una enfermedad genética ultra-rara difícil de reconocer a primera vista. Sus síntomas aparecen en órganos distintos, se confunden con otras enfermedades más comunes y retrasan la confirmación.
Llegar al diagnóstico temprano puede salvar vidas y cambiar el rumbo de la enfermedad.
Historia Natural del MSMDS
Cuándo pensar en MSMDS
El diagnóstico temprano del MSMDS puede propiciarse cuando coinciden dos o más de estos signos:
- Midriasis congénita sin respuesta a la luz.
- Cardiopatías congénitas como ductus arterioso persistente [1] o ventana aortopulmonar.
- Enfermedad de la sustancia blanca cerebral.
- Aneurismas aórticos en niños o adolescentes.
- Síntomas multisistémicos (digestivos, urinarios, respiratorios) sin causa aparente.
Si coinciden dos o más de estos signos, debe considerarse el MSMDS y solicitar una evaluación genética.
Enfermedades con las que se confunde el MSMDS
Debido a su extrema rareza y a la dispersión de los síntomas, el MSMDS suele confundirse con otros diagnósticos parciales. Aunque algunos pueden ser correctos en el corto plazo, no explican la totalidad del cuadro clínico ni la conexión entre las complicaciones que surgen con el tiempo. Entre los más comunes:
- Moyamoya: Ictus infantiles y arteriopatía cerebral pueden confundir el diagnóstico, pero el MSMDS se diferencia por la ausencia de vasos basales colaterales y por la presencia de vasos cerebrales anormalmente rectos [2].
- Aniridia: la midriasis congénita puede interpretarse como ausencia de iris. Lo cierto es que el iris está presente [3] pero no responde a la luz, provocando la tan frecuente fotofobia en niños con MSMDS.
- Asma: las dificultades respiratorias se confunden con asma infantil, retrasando la identificación de una disfunción generalizada del músculo liso, que conlleva complicaciones como traqueomalacia, alveolos sin desarrollar, y enfermedad pulmonar intersticial (EPI) [4].
Estos diagnósticos parciales no sólo aumentan la incertidumbre de las familias, sino que también retrasan la derivación a especialistas familiarizados con el MSMDS. En consecuencia, la falta de información adecuada puede poner en riesgo la vida de los pacientes.
Un ejemplo crítico son las intervenciones quirúrgicas o pruebas como la resonancia magnética: en los niños con MSMDS, la anestesia o la sedación con protocolos estándar pueden desencadenar complicaciones graves [5], incluyendo infartos cerebrales.
Para minimizar daños permanentes, es fundamental que los equipos médicos conozcan la particularidad de esta enfermedad antes de cualquier procedimiento.
Cómo se confirma el MSMDS hoy
La herramienta más fiable para confirmar el MSMDS a día de hoy sigue siendo el diagnóstico genético. Basta con analizar la saliva mediante pruebas de secuenciación de los genes implicados en los tejidos conectivos, como ACTA2 y MYH11. Recomendadas por médicos e investigadores [6] cuando coinciden dos o más síntomas, como pupilas dilatadas y ductus arterioso persistente, las más comunes.
Para determinar los síntomas que justifican la derivación al departamento de genética, hay otros pasos previos como:
- Examen físico: para comprobar el reflejo pupilar y otros síntomas, o descartar otras enfermedades similares, como el síndrome de Marfan.
- Pruebas diagnósticas: tales como ultrasonido de corazón/aorta, si el ductus no ha sido examinado, o examen de la retina, en busca de tortuosidad en los vasos sanguíneos.
Debido al variado número de mutaciones que pueden provocar MSMDS, lo recomendado es despejar las sospechas del diagnóstico con una prueba genética que determine la variante exacta que causa la disfunción. Así garantizamos que los cuidados y tratamientos se ajusten a la mutación genética de cada uno.
Si sospechas de MSMDS, pide a tu médico una evaluación genética
¿Qué pasa después de recibir un diagnóstico de MSMDS?
Las opciones son variadas dependiendo del hospital y del caso en concreto, pero el primer paso sería programar una serie de visitas con neurología, cardiología, neumología, gastroenterología y cualquier otra especialidad necesaria. Cada departamento llevará a cabo unas pruebas específicas para sentar las bases del cuadro clínico del paciente:
– Angiografía por Resonancia Magnética (AMR) [7]: Específica de cabeza y cuello, esta prueba sirve para sentar la base del estado de la cardiovasculatura cerebral. El seguimiento posterior se puede realizar por resonancia magnética (RM), y en ambos casos habría que evitar la anestesia y sedación o utilizar protocolos específicos.
– Ultrasonido genitourinario: cuando hay complicaciones gastrointestinales. Lo recomendado, si el afectado tiene menos de 1 año, son dos o tres ultrasonidos al año. Si es mayor, un ultrasonido anual.
– Prueba de función pulmonar (PFT) para medir la eficiencia de los pulmones y determinar el grado de afectación de las células de músculo liso.
– Imágenes de la vasculatura de pecho, abdomen y pelvis, recomendadas tras el diagnóstico y cada 12 meses a partir de los 10 años.
– Evaluación neuropsicológica sobre todo en casos con dificultades de aprendizaje o desarrollo o cuando en la resonancia se aprecian anormalidades de la materia blanca o ictus.
Dependiendo de los síntomas del paciente, algunas de estas pruebas pueden ser prescindibles, mientras otras serán necesarias. Cada caso es único, así como lo es el manejo y cuidado médico de cada persona afectada con síndrome multisistémico de disfunción del músculo liso.
¿Por qué es tan difícil diagnosticar el MSMDS?
El camino hacia un diagnóstico acertado está lleno de obstáculos. Los retos principales:
- Muchos médicos nunca han oído hablar de ello (<20 casos por millón).
- Síntomas multisistémicos que parecen no estar relacionados
- Escasa literatura médica accesible en español
- Pruebas diagnósticas que implican riesgo en estos pacientes
- Falta de protocolos médicos estandarizados
Todo esto obliga a las familias a recorrer un verdadero maratón médico hasta obtener un diagnóstico certero.
Hacia un diagnóstico más rápido y acertado
Desde Qué Pupilas Más Grandes Tienes creemos que la diferencia entre un diagnóstico tardío y uno temprano puede cambiar por completo el futuro de una persona con MSMDS. Nuestras propuestas son:
- Incluir al MSMDS en los diferenciales de los diagnósticos que más se repiten entre los afectados.
- Crear protocolos que favorezcan el diagnóstico temprano, como la prueba del reflejo pupilar en neonatos con ductus arterioso o infarto pediátrico.
- Difundir guías clínicas y protocolos médicos entre especialistas.
- Favorecer la formación de médicos en vasculopatías ultra-raras.
- Difundir información en español para identificar casos sin diagnosticar en Latinoamérica (sin ningún paciente registrado) y otros países hispanohablantes.
El diagnóstico temprano salva vidas [8]: cada niño diagnosticado antes de una complicación grave gana tiempo, opciones de tratamiento, y reduce el riesgo de situaciones irreversibles.
Llegar al diagnóstico del MSMDS no es sólo ponerle un nombre a la enfermedad. Es evitar riesgos que pueden cambiar la vida de un niño en pocas horas.
Es ganar tiempo, prevenir complicaciones graves y dar acceso a los cuidados adecuados desde el principio.
Y es también una carrera a contrarreloj para la que necesitamos cuanta ayuda sea posible. Porque no sólo es diagnosticar, es hacerlo a tiempo.
Bibliografía:
Zhou YL, Zhang YY, Cheng BL, Xu D, Tang LF, Chen ZM. Multisystemic smooth muscle dysfunction syndrome in children: a case report and literature review. Chinese Journal of Pediatrics, 2017.
Nadine McCrea, Heather J. Fullerton, and Vijeya Ganesan. Genetic and Environmental Associations With Pediatric Cerebral Arteriopathy: Insights Into Disease Mechanisms. Stroke, 2019.
Mc Glacken-Byrne, A.B., Prentice, D., Roshandel, D. et al. High-resolution iris and retinal imaging in multisystemic smooth muscle dysfunction syndrome due to a novel Asn117Lys substitution in ACTA2: a case report. BMC Ophthalmol, 2020.
Interstitial Lung Disease in MSMDS: Developmental Smooth Muscle Dysfunction in the Lungs. Speaker: Dr. Bernard Kinane (MGH). Presented at the International MSMDS Conference, 2025.
Nicholas Houska, Michal Schafer, Kathryn C. Chatfield, Timothy J. Bernard, Richard J. Ing. Anesthetic Considerations for Children With Multisystem Smooth Muscle Dysfunction Syndrome and Review of the Literature, Journal of Cardiothoracic and Vascular Anesthesia, 2022.
Chen SN, Wang YQ, Hao CL, Lu YH, Jiang WJ, Gao CY, Wu M. Multisystem smooth muscle dysfunction syndrome in a Chinese girl: A case report and review of the literature. World J Clin Cases, 2019.
Latest clinical recommendations on MSMDS imaging, Dr. Diana Tambala, MD (MGH). Presented at the International MSMDS Conference, 2025.
Petrov I, Keltchev A, Stankov Z, Vasilev S. The journey of a patient with ACTA2 mutation – literature review and case report. Cor Vasa 2022;64:619–621.